Soy amante el baloncesto, aún a mi edad lo práctico y soy padre de dos hijos que ven en esta actividad deportiva una disciplina seria de formación de vida. Quisiera que mi hijo mayor tuviera la oportunidad de disfrutar unas justa nacionales, pero eso en el Huila será sólo un sueño o una ilusión, no porque no exista recurso humano, hay talentos, sino porque concurren los siguientes problemas:
1. Hay una Liga controlada por un Corporación; Utrahuilca, que sólo está centrada en el futsala, tal vez le apuestas más a esas disciplina.
2. Esta Misma Corporación Utrahuica, tiene diferentes clubes en varios municipios, pero solo aparecen cuando hay elecciones para dirigir las ligas, durante todo el tiempo no se sabe qué hacen, a qué campeonatos acuden y en fin. Este poder de Utrahuilca, sobre los clubes limita la llegada de otras alternativas de crecimiento.
3. Poco se sabe de convocatorias por parte de la Presidenta de la Liga, nuca convoca a construir un plan de acción o un plan operativo en el que se defina a qué torneos van a participar y cómo será el proceso de formación…
4. No existe un escenario para que la Liga de Baloncesto pueda desarrollar sus entrenamientos. El Coliseo, en pésimas condiciones en su maderamen y saturado de actividades, en especial las de Futsala, y actividades religiosas. La Liga vive prestando escenarios y los pocos que hay en la ciudad está copados por los clubes.
5. Para los clubes (Arroceros, Pabor y Pombo entre otros) no les sirve entrenador alguno… cada uno quiere tener su propio candidato y al no lograrlo, se oponen al entrenador de turno.
6. Ante el nombramiento de un nuevo entrenador, los clubes se niegan a enviar a sus jugadores, tal vez para ello con una justa presión, pero limitando el sueño de los niños, como si ellos fueran los padres, compraran sus zapatillas y en fin…
7. La Liga no cuenta con un plan de acción para gestionar recursos. Siempre es que no tiene un peso. Un dato: Los padres de familia en el pasado torneo infantil masculino en Bucaramanga tuvieron que financiar a sus hijos, más aún dieron el dinero de los uniformes de presentación y ni si quiera les devolvieron. Esos uniformes son de ellos porque ellos lo pagaron. Otro dato, los niños tuvieron que jugar con uniformes prestados.
8. Cada fin de semana usted puede observar en diferentes escenarios deportivos de la ciudad que hay campeonatos y cotejos dónde se observa talento. Tal vez no exista talla, pero hay velocidad, fundamentación y ganas.
Ante todo este vaivén de dificultades es importante que reflexionemos. Tal vez mis palabras generen ampolla, pero lo expreso con un sano interés porque vivo enamorado del Basket. Con mucho aprecio.
Por: Henry Rubiano Daza